About Us
La historia de D'Santos Joyeros es hablar de Doña Briselba de Santos, mi mamá, quien por la situación política en Nicaragua, sale al exilio en los primeros años de la década de los 80´s, para vivir en Honduras.
Doña Briselba empezó vendiendo sus propias joyas en casa, dedicándole a sus clientes una esmerada atención con una merecida taza de café y rosquillas que no faltaban en la mesa y que además incluían largas pláticas, las que terminaban en numerosas ocasiones en algo más que una venta, en una nueva amistad.
Para ella, cada pieza vendida tenía un valor sentimental, pero siempre vendió con amor, entusiasmo y carisma a todos sus clientes; fue ahí que aprendí desde pequeña el fascinante mundo de las perlas, las piedras y metales preciosos, y desde entonces, el mundo de la joyería y la dedicación de mi madre han sido mi motivación y una fuente de inspiración que permitió nacer a D'Santos Joyeros el 26 de noviembre de 1996 y cuyo nombre es en honor a mi madre, quien para mi es como un diamante: elegante, fuerte, única; y pues como dicen "un diamante es un trozo de carbón que soportó una presión extraordinaria".
Las joyas son objetos duraderos que existen desde tiempos antiguos y usadas para complementar de forma perfecta el atuendo de una mujer, dando un toque de distinción y resaltando su belleza natural.
Como regalo, las joyas son especiales, ya que están vinculadas a recuerdos importantes, ya sea la primera pulsera de un bebé, un cumpleaños, un bautizo, la primera comunión, un compromiso, una boda, un aniversario o al ser heredadas de generación en generación; para mi es un gran orgullo y mi mayor ambición, saber que cada joya de D'Santos Joyeros ha sido, es y será parte importante en la vida de cada uno de nuestros clientes.
Espero que tengas la mejor experiencia con nuestra familia D'Santos y nuestras joyas.
Con mucho cariño,
Carolina Santos